Nuestro Camionero




Gacela del asfalto,
recorriendo kilómetros sin sobresalto,
larga tu vida al volante,
disfrutando tu trabajo fascinante.

Es el estar aquí y allá lo que te agrada,
atravesar variopintos paisajes te anonada.
Y las gentes del sur el remolque te llenan,
y las del norte te esperan, aclaman y asuenan.

Llanero solitario de las carreteras,
con cientos de caballos Plata como fieras,
cargando productos básicos cotidianos,
para reponer las despensas de nuestros conciudadanos.

Mas, solo ante el peligro te dejamos,
con apenas servicios en el camino te ajamos,
y tu estómago grita de rabia,
necesitado de líquidos y sólidos para tu savia.

En tu alto en mitad del camino,
permites que tu organismo vaya fino,
y tras el descanso merecido,
repones el cuerpo de fuerzas y espíritu pulido.

Y sin titubeos continuas con tu ruta,
la firmeza en tu deber como batuta,
el horizonte como eterno destino,
amigo conductor, sabes qué ése es tu sino.

Y casi sin tráfico en las autopistas,
las señales mejor avistas.
La soledad como única compañera,
y los sonidos de la radio que te aligera.

Nuevos héroes sin capas conocemos,
en los  turbulentos tiempos que corremos,
y su poder está al volante,
señor Camionero, nos eres todo importante.

José Ángel Castro Nogales
07/04/20

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