Pilar del
mundo,
sustento de
la humanidad,
voraz
cuidando
a tu progenie
con bondad.
Portadora de
vida,
en la cabaña
de tu entrañas,
y con la genética
asida,
asombrar al
mundo con mañas.
Incansable
luchadora,
del día tras
día,
empírica
educadora,
de tus
infantes con empatía.
Con infinita
paciencia y comprensión,
te remangas
las mangas de la camisa,
para trabajar
en aluvión,
sin temer si
las horas pasan deprisa.
Forzosa
subordinada,
a lo largo de
los tiempos,
mas, guerrera
enfatizada
sin
decaimientos.
Como un ramo de
alegría,
de hermoso follaje,
creadora de
simpatía
tú, mujer
coraje.
Urdidora de
la estima,
contra
vientos y mareas,
tu valía lo reanima,
con
perseverancia y sin apneas.
Bochornoso
quién te maltrata,
descosido de
emociones.
Indecible
quien te mata,
apoderado de
mil demontres.
E impasible
continúas con tu propósito,
Esparciendo el
don de la vida,
sin ti se
acabarían de súbito,
los humanos de
esta fantasía.
Obradora de
amor,
tejedora de
lazos de sangre,
con tu deslumbrante
candor,
sólo tú
puedes ser madre.
Esto es una
canto,
a ti mujer
admirable,
sin ti soy
puro llanto,
sin ti soy miserable.
José Ángel Castro Nogales
Villanueva Mesía, Granada, España
21/03/20
Comentarios
Publicar un comentario